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domingo, 31 de julio de 2011

Nick Drake , no hay bienvenidas para dar, ni forma de partir,el tiempo se niega a contestar

Nick Drave , el tiempo sin respuesta

El verano se fue y el calor pasó
De oro el otoño se coronó
Oí un murmullo y miré hacia atrás
Pero el tiempo se niega a contestar

La gente se fue cuando el sol bajó
Al borde del camino quedé sólo yo
Mientras pasaban les quise hablar
Pero el tiempo se niega a contestar

El tiempo sin respuesta
Me pide estar aquí
No hay bienvenidas para dar
Ni forma de partir

Los pinos del monte no saben qué decir
Se guardan sus sueños para el porvenir
De pie se preguntan porqué será
Y el tiempo se niega a contestar

Año tras año el tiempo se va
Y nadie pregunta qué hago acá
Mientras miro al cielo, mi respuesta dirá:
Este tiempo se niega a contestar

El tiempo sin respuesta
Me pide estar aquí
No hay bienvenidas para dar
Ni forma de partir

Pablo Neruda, pido silencio

Ahora me dejen tranquilo.
Ahora se acostumbren sin mí.

Yo voy a cerrar los ojos

Y sólo quiero cinco cosas,
cinco raices preferidas.

Una es el amor sin fin.

Lo segundo es ver el otoño.
No puedo ser sin que las hojas
vuelen y vuelvan a la tierra.

Lo tercero es el grave invierno,
la lluvia que amé, la caricia
del fuego en el frío silvestre.

En cuarto lugar el verano
redondo como una sandía.

La quinta cosa son tus ojos,
Matilde mía, bienamada,
no quiero dormir sin tus ojos,
no quiero ser sin que me mires:
yo cambio la primavera
por que tú me sigas mirando.

Amigos, eso es cuanto quiero.
Es casi nada y casi todo.

Ahora si quieren se vayan.

He vivido tanto que un día
tendrán que olvidarme por fuerza,
borrándome de la pizarra:
mi corazón fue interminable.

Pero porque pido silencio
no crean que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
sucede que voy a vivirme.

Sucede que soy y que sigo.

No será, pues, sino que adentro
de mí crecerán cereales,
primero los granos que rompen
la tierra para ver la luz,
pero la madre tierra es oscura:
y dentro de mí soy oscuro:
soy como un pozo en cuyas aguas
la noche deja sus estrellas
y sigue sola por el campo.

Se trata de que tanto he vivido
que quiero vivir otro tanto.

Nunca me sentí tan sonoro,
nunca he tenido tantos besos.

Ahora, como siempre, es temprano.
Vuela la luz con sus abejas.

Déjenme solo con el día.
Pido permiso para nacer.

sábado, 30 de julio de 2011

Pink Floyd , ( si te muestro mi lado oscuro ... )

Pink Floyd , the final cut ( temazo)

A través de las lentes de ojo de pez de unos ojos bañados en lágrimas
Apenas puedo definir la forma de este momento en el tiempo
Y lejos de volar alto en cielos claros y azules
Estoy descendiendo en espiral al agujero en el suelo donde me he escondido.

Si consigues sortear las minas esparcidas en la senda de entrada
Y golpeas a los perros y engañas a los fríos ojos eloctrónicos
Y sales ileso de la escopeta que amenaza en el vestíbulo
Marcas la combinación, abres el escondrijo secreto
Y, si yo estoy dentro, te diré lo que hay detrás del muro.

Hay un muchacho que tuvo una gran alucinación
Haciendo el amor con chicas de las revistas
Se pregunta si estás durmiendo con tu nueva hallada fé.
¿Podría alguien amarlo?
¿O no es más que un sueño fantasioso?.

Y si yo te muestro mi lado oscuro
¿Me abrazarás esta noche todavía?
Y si te abro mi corazón
Y te enseño mi lado débil
¿Qué harías tú?
¿Venderías tu historia a Rolling Stone?
¿Te llevarías a los niños lejos
Y me dejarias solo?
Y sonreirías tranquilizadoramente
Mientras susurras al teléfono?
¿Me mandarías a la policia?
¿O me llevarías a casa?

Pensé que debía tener mis sentimientos desnudos,
Pensé que debía echar abajo la cortina.
Sostuve la hoja con manos temblorosas
Dispuesto a hacerlo, pero justo entonces el teléfono sonó
Nunca tuve el valor suficiente para hacer el corte final.

Abelardo Castillo, mìnimas para escritores

1. Podrás beber, fumar, drogarte, podrás ser loco, homosexual, manco, o epiléptico, lo único que se precisa para escribir un buen libro es ser un buen escritor, eso sí, te aconsejo no escribir drogado, ni borracho, ni haciendo el amor, ni con la mano que te falta, ni en mitad de un ataque de epilepsia o de locura.
2. Lo mejor que se ha dicho sobre el cuento es lo que Edgar Alan Poe escribió en un ensayo, no pienso facilitarte las cosas reproduciéndolo, tendrás que encontrarlo solo, un escritor es un buscador de tesoros. Los descubre, o no. Esa es la única diferencia entre la biblioteca de un escritor y el mueble del mismo nombre de las personas llamadas cultas.
3. Podrás corregir tus textos, o no corregirlos, Tolstoi escribió siete veces “Guerra y Paz”, Stendhal terminó “La cartuja de Parma” en cincuenta días. El único problema es cómo se las arregla uno para ser Tolstoi o Stendhal.
4. Nunca escribas que alguien tomó algo con “ambas manos”, basta con escribir “las manos”, y a veces es suficiente una sola. La gente en general tiene “cara”, no “rostro”, no “asciende” la escalera, “sube” por ellas, no penetra a las “recámaras”, entra en los “dormitorios”. Evitarás los “ventanales”, y sobre todo los “grandes ventanales”. Dicho sea de paso, las ventanas no son de cristal, son de vidrio, lo mismo que los vasos. No digas que alguien empezó a cantar o a vestirse, si no estás dispuesto a que termine de hacerlo. En los libros la gente empieza a reír o a llorar en la página tres, y da la impresión de seguir así hasta que se muere. Sé ahorrativo, si lo que viene al galope es un jinete, no hace falta el caballo. La inversa no se cumple, la palabra caballo viene misteriosamente, sin jinete.
5. Los novelistas y los editores creen que una novela es más importante que un cuento, no les creas, sólo es más larga. No te dejes impresionar porque hayan existido Dante, Cervantes o Shakespeare, todo ocurre siempre por primera vez, también tu libro. En general cuesta tanto trabajo escribir una gran novela, como una novela idiota, el esfuerzo, la pasión y el dolor, no garantizan nada, es desagradable pero es así, no abandones la cama sin meditar en esto.
6. De tanto en tanto recordarás esta historia: alguien le llevó un manuscrito a Antón Chejov, y le preguntó, qué hago maestro, lo publico o lo tiro a la basura. Publíquelo, dijo Chejov, de tirarlo a la basura ya se van a encargar los lectores.
7. Nunca pidas que te presten un buen libro, los buenos libros se compran o se roban.
8. Si un libro te gustó mucho, podrás regalarlo, pero nunca lo prestes, vas a necesitar desesperadamente releerlo esa misma noche.
9. Un hombre que dedique toda su vida a casi cualquier cosa, puede llegar a ser una eminencia de algún tipo, dedicarse toda la vida a escribir novelas, sólo garantiza dolor de espalda.
10. “Hay cierta clase de grandes escritores que al terminar de leerlos uno quisiera llamarlos por teléfono”. Esto decía Salinger, y Salinger justamente es uno de esos escritores. Hay otra clase de grandes escritores a los que mejor no conocer nunca.
11. Los cuentistas dicen que el cuento es el género más difícil: tampoco les creas. Sólo es el más corto, el cuento es difícil para aquellos que nunca deberían intentarlo, para Poe era facilísimo, para Cortázar, Chejov o Hemingway, también.
12. No creas en las máximas de los escritores, tampoco en estas, lo que cautiva de una máxima es su brevedad, es decir, lo único que no tiene nada que ver con la verdad de una idea.

Miguel Rep, Lukas,

esta tira fue publicada en el dìario pàgina12 del dìa jueves 14 de julio
www.miguelrep.blogspot.com

viernes, 29 de julio de 2011

Los redondos, inèdito ( aqui cerca el lobo aulla )

Los redondos, inèdito ( mi genio amor)

Si empiezo a desconfiar de mi suerte
estoy perdido,
pues tengo ideas
cada vez menos atrevidas.
Pero cerca, aquí cerca el lobo aúlla
despertando al mal hombre,
al mago bueno
con un corazón que no puede
cumplir más promesas ya.

Los genios son buenos servidores
y malos amos.
Si les has visto primorosos
caíste en el lazo.
Tu bolsillo es más profundo que su gracia
y calcular su coraje
puede llevarle la vida
a un corazón que no puede
cumplir más promesas ya.

Silvina Ocampo





"Escribo para que otros amen lo que yo también amo. Escribo para no olvidarme del amor y de la amistad, de la sabiduría y del arte. Escribo para cambiar el destino, para que la vida prevalezca. Pero sobre todo escribo para no tener que hablar."
Silvina Ocampo

Almendra,

Luis Alberto Spinetta, para ir

Siéntate a ver el día
mira que gusto da, ver el rayo justo
donde empieza la avenida
Descálzate en el aire...para ir.
No lleves ni papeles;
hay tanta gloria allí, que al final
nadie tiene un sueño sin laureles.
Que tu cuerpo, al menos esté limpio...para ir.
Córrete hasta el espacio,
quiero que sepan hoy, qué color es
el que robé cuando dormías.
Ya, móntate en el rayo...para ir.

Ernest Hemingway, el cuento màs breve del mundo

 

 

 

“Vendo zapatos de bebé, sin usar”

 

 Ernest  Hemingway,

 

jueves, 28 de julio de 2011

Nirvana,

Nirvana, sobre una chica

Necesito una amiga fácil, sí
Que me preste atención, sí
Creo que le quedas bien al zapato, sí
Pero ya tienes una pista
Sacaré partido mientras
Me secas al sol
Pero no puedo verte todas las noches
Gratis, sí
Estoy en tu línea, sí
Espero que tengas tiempo, sí
Cojo un número, sí
Para quedar contigo

Silvina Ocampo, èl para otra





Esperaba verlo pero no inmediatamente, porque hubiera sido demasiado grande
mi perturbación. Siempre postergaba nuestro encuentro, por algún motivo que
él entendía o no. Un simple pretexto para no verlo o para verlo otro día. Y así
pasaron los años, sin que el tiempo se hiciera sentir, salvo en la piel de la cara,
en la forma de las rodillas, del cuello, del mentón, de las piernas, en la
inflexión de la voz, en el modo de caminar, de escuchar, de colocar una mano
en la mejilla, de repetir una frase, en el énfasis, en la impaciencia, en lo que
nadie se fija, en el talón que aumenta de volumen, en las comisuras de los
labios, en el iris de los ojos, en las pupilas, en los brazos, en la oreja
escondida detrás del pelo, en el pelo, en las uñas, en el codo, ¡ay, en el codo!,
en la manera de decir ¿qué tal? o realmente o puede ser o ¿a qué horas? o no
le conozco. No, Brahms no, Beethoven, bueno, algunos libros. El silencio, que
era más importante que la presencia, tejía sus intrigas.


Ningún encuentro, que no fuera totalmente absurdo, se producía: un montón de
paquetes me cubría y él, comiendo pan y empuñando una botella de vino y una
de Coca-cola, pretendía estrecharme la mano. Invariablemente alguien 
tropezaba y el adiós resultaba anterior al ¿qué tal?. El teléfono llamaba,
equivocado siempre, pero la respiración de alguien correspondía exactamente a
su respiración, y surgían entonces, en la oscuridad del cuarto, los ojos de él,
en el color aparecía el timbre de aquella voz sin fondo, una voz que la
comunicaba con el desierto o con algunas ramificaciones de un río que corre
entre las piedras sin llegar jamás a su desembocadura, un río cuyo nacimiento,
en las más altas montañas, atraía a los pumas o a los fotógrafos que venían
de muy lejos a ver esas maravillas. Me agradaba ver a personas parecidas a él.
Algunas que tenían mirada casi idéntica, si entrecerraban los ojos; o un modo
de cerrar totalmente los párpados, como si algo doliera.

Me agradaba también hablar con personas que solían hablar con él o que lo
conocían mucho o que irían a verlo en esos días. Pero ya el tiempo corría, como
un tren que tiene que llegar a destino, cuando el guarda golpea la puerta del
pasajero que está durmiendo o anuncia la estación próxima, el término del
viaje. Teníamos que encontrarnos. Tan acostumbrados a no vernos estábamos
que no nos vimos. Aunque no estoy segura de no haberlo visto, siquiera por la
ventana. En aquella luz tenebrosa de la tarde, sentí que algo me faltaba.

Pasé frente a un espejo y me busqué. No vi dentro del espejo sino el armario
del cuarto y la estatua de una Diana Cazadora que jamás había visto en ese
lugar. Era un espejo que fingía ser un espejo, como yo inútilmente fingía ser
yo misma.

Entonces sintió miedo de que se abriera la puerta y que él apareciera en 
cualquier momento y que terminaran las postergaciones que mantenían vivo su
amor. Se echó al suelo sobre la rosa de una alfombra y esperó, esperó a que
dejara de sonar el timbre de la puerta de la calle, esperó, esperó y esperó.
Esperó que se fuera la última luz del día, entonces abrió la puerta y entró el
que no esperaba. Se tomaron de la mano. Se echaron sobre la rosa de la
alfombra, rodaron como una rueda, unidos por otro deseo, por otros brazos,
por otros ojos, por otros suspiros. Fue en ese momento cuando la alfombra
empezó a volar silenciosamente sobre la ciudad, de calle en calle, de barrio en
barrio, de plaza en plaza, hasta que llegó a los confines del horizonte, donde
empezaba el río, en una playa árida, donde crecían las totoras y volaban las
cigüeñas. Amaneció lentamente, tan lentamente que no advirtieron el día ni
la falta de noche, ni la falta de amor, ni la falta de todo por lo que habían
vivido esperando ese momento. Se perdieron en la imaginación de un olvido
-él para otra, para otro ella- y se reconciliaron.
Silvina Ocampo
foto: Sonya Jach  

miércoles, 27 de julio de 2011

mas cenizas del Puyehue


Biutiful


Biutiful es la historia de Uxbal.
Padre entregado. Amante atormentado. Hijo mistificado.
Hombre de negocios clandestino. Buscador de fantasmas.
Sensible a los espíritus. Pirata de bienes de consumo.
Con sentimiento de culpa. Superviviente urbano.

Un hombre que presiente el peligro de la muerte.
Que intenta reconciliarse con el amor,
pero falla.
Que ansía hacer lo que debe, pero tropieza.
Cuyo corazón acaba roto, seducido, vaciado…
Y se llena más allá del deseo.


Tiene las manos manchadas de sangre.
Le pesa el alma.
Su respiración es apremiante.
Puede perderlo todo de golpe…
Y en esa especie de medianoche
encuentra todo lo que tiene por dar.

A veces nuestras vidas son así:
Fracturadas, desmesuradas, emocionalmente eléctricas
y de una belleza asombrosa.

sinopsis extaìda de lahiguera.net.
Una pelìcula estremecedora de uno de los directores màs interesantes de esta època.Un actor sublime, sòlo una condiciòn para verla, tener las defensas altas, muy altas.

Rayos y cenizas

Bono & Alicia Keys (don`t give up)

Kate Bush, no te rindas

El: En esta tierra orgullosa crecimos fuertes
Desde el principio nos falta de todo
Me enseñaron a luchar, me enseñaron a ganar
Nunca pensé que pudiera fallar

No abandoné la lucha o eso me parece
Soy un hombre que ha abandonado todos sus sueños
He cambiado mi rostro, he cambiado mi nombre
Pero nadie te quiere cuando pierdes

Ella: No te rindas,
porque tienes amigos
No te rindas,
todavía no estás derrotado
No te rindas,
yo se que puedes hacerlo bien

El : Pensé que lo había visto todo
Nunca creí que me podría afectar
Pensé que seríamos los últimos en marchar
Es tan extraño la manera en que las cosas cambian.

Conduje la noche hacia mi hogar
Al lugar donde nací, a la orilla del lago
Mientras amanecía, miré a la tierra
Los árboles habían ardido caídos en el suelo.

Ella: No te rindas,
todavía nos tienes
No te rindas,
nosotros no necesitamos mucho
No te rindas,
porque en algún sitio hay un lugar
al que pertenecemos

Descansa tu cabeza,
te preocupas demasiado
Todo irá bien
Cuando los tiempos se pongan difíciles
podrás apoyarte en nosotros
No te rindas
Por favor, no te rindas

El: Tengo que irme de aquí
No aguanto más
Me voy a quedar sobre ese puente
Manteniendo mi mirada baja
Lo que pueda venir
y lo que pueda marcharse
ese río se lo llevará
ese río se lo llevará

Me marché a otra ciudad
Intenté establecerme con dificultades
Para cada trabajo tantos hombres…
tantos hombres a los que nadie necesita

Ella: No te rindas,
porque tienes amigos
No te rindas,
tú no eres el único
No te rindas,
no hay ninguna razón para estar avergonzado
No te rindas,
aún nos tienes
No te rindas,
estamos orgullosos de quien eres
No te rindas,
sabes que nunca es fácil
No te rindas,
porque creo que existe un lugar…
…existe un lugar al que nosotros pertenecemos

Juan Rulfo, Pedro Paramo (fragmento)

En la destiladera las gotas caen una tras otra. Uno oye, salida de la piedra, el agua clara caer sobre el cántaro. Uno oye, Oye rumores; pies que raspan el suelo, que caminan, que van y vienen. Las gotas siguen cayendo sin cesar. El cántaro se desborda haciendo rodar el agua sobre un suelo mojado.
..... "¡Despierta!", le dicen.
..... Reconoce el sonido de la voz. Trata de adivinar quién es; pero el cuerpo se afloja y cae adormecido, aplastado por el peso del sueño. Unas manos estiran las cobijas prendiéndose de ellas, y debajo de su calor el cuerpo se esconde buscando la paz.
..... "¡Despiertate!", vuelven a decir.
..... La voz sacude los hombros. Hace enderezar el cuerpo. Entreabre los ojos. Se oyen las gotas de agua que caen de la destiladera sobre el cántaro raso. Se oyen pasos que se arrastran... Y el llanto. Entonces oyó el llanto. Eso lo despertó: un llanto suave, delgado, que quizá por delgado pudo traspasar la maraña del sueño, llegando hasta el lugar donde anidan los sobresaltos.
..... Se levantó despacio y vio la cara de una mujer recostada contra el marco de la puerta,oscurecida todavía por la noche, sollozando.
..... - ¿Por qué lloras, mamá? -preguntó; pues en cuanto puso los pies en el suelo reconoció el rostro de su madre.
..... - Tu padre ha muerto -le dijo.
..... Y luego, como si se le hubieran soltado los resortes de su pena, se dio vuelta sobre sí misma una y otra vez, una y otra vez, hasta que unas manos llegaron hasta sus hombros y lograron detener el rebullir de su cuerpo.
..... Por la puerta se veía el amanecer en el cielo. No había estrellas. Sólo un cielo plomizo, gris, aún no aclarado por la luminosidad del sol. Una luz parda, como si no fuera a comenzar el día, sino como si apenas estuviera llegando el principio de la noche.
..... Afuera en el patio, los pasos, como de gente que ronda. Ruidos callados. Y aquí, aquella mujer, de pie en el umbral; su cuerpo impidendo la llegada del día; dejando asomar, a través de sus brazos, retazos de cielo, y debajo de sus pies regueros de luz; una luz asperjada como si el suelo debajo de ella estuviera anegado en lágrimas. Y después el sollozo. Otra vez el llanto suave pero agudo, y la pena haciendo retorcer su cuerpo.
..... - Han matado a tu padre.
..... - ¿Y a ti quién te mató, madre?
...

Juan Rulfo

Enrique Solinas, contemplaciòn


Tanto mirar el otro lado de las cosas que no se sabe en qué lugar está la verdadera mirada;
y si de algo sirve este decir que nadie escucha; y si de algo sirve este decir que a nadie dice.
       
El Hijo de la Oscuridad miró perplejo la raíz del mundo
y cantó la melodía más hermosa del invierno.
       
Todos los días se levanta con su cuerpo rojo
y abre su corazón como un pañuelo en llamas.
Enrique  Solinas

pintura: Maurits Cornelis Escher

martes, 26 de julio de 2011

Mas poesìa



Espacio Cultural La Dulce
Sábado 30 de julio de 2011
21.00 horas
Ituzaingo 792, esquina Jovellanos (Barracas)

Ciudad de Buenos Aires

Entrada: 15 pesos

lunes, 25 de julio de 2011

John Lennon,

John Lennon, madre

Madre, tu me tuviste, pero yo nunca te tuve.
Yo te quise, pero tu no me quisiste.
Por eso tengo que decirte
Adiós, Adiós.

Padre, tu me dejaste, pero yo nunca te dejé
Yo te necesite, pero tu no me necesitaste.
Por eso tengo que decirte
Adiós, Adiós.

Niños, no hagan lo que yo hice
No pude caminar así que traté de correr.
Por eso tengo que decirles
Adiós, Adiós.

Mamá, no te vayas.
Papi, regresa a casa

Lin Yutang, de las colinas y el agua

De todas las cosas del universo, las que conmueven más profundamente al hombre son: la luna en el cielo, el ch'in en la música, el cuclillo entre los animales y el sauce entre las plantas.

Preocuparse por la luna a causa de las nubes, preocuparse por los libros a causa de la polilla, preocuparse por las flores a causa de las tormentas y preocuparse por los hombres de talento y las mujeres hermosas a causa del duro destino, es tener el corazón de un Buda.

Sin pesares muere uno si en el mundo entero hay "un amigo del alma", o uno que "conoce su corazón".

Un escritor antiguo dijo que si no hubiera flores ni luna ni mujeres hermosas no querría nacer en este mundo, y yo podría agregar que si no hubiera pluma ni tinta ni ajedrez ni vino, no tendría objeto nacer como hombre.

La luz de las colinas, el sonido del agua, el color de la luna, la fragancia de las flores, el encanto de los hombres de letras y la expresión de las mujeres hermosas son todas cosas elusivas e indescriptibles. Hacen que no podamos dormir por soñar con ellos y no podamos comer por pensar en ellos.

La nieve nos recuerda un estudioso muy inteligente; la flor nos recuerda damas hermosas; el vino nos recuerda buenos espadachines; la luna nos recuerda buenos amigos, y las colinas y el agua nos recuerdan buena poesía y buena prosa que complacen al mismo autor.

Hay panoramas en la tierra, panoramas en la pintura, panoramas en los sueños y panoramas en el pecho. La belleza de los panoramas en la tierra reside en la profundidad y la irregularidad de sus contornos; la belleza de los panoramas en la pintura reside en la libertad y el lujo de acción del pincel y la tinta; la belleza de los panoramas en los sueños reside en sus vistas que cambian extrañamente, y la belleza de los panoramas en el corazón reside en que todo está en su debido lugar.

Para los lugares que pasamos durante nuestros viajes, no tenemos que ser exagerados en nuestras exigencias artísticas; pero debemos serlo para los lugares en que vamos a instalarnos.

El brote de bambú es un fenómeno entre las verduras: el lich'i es un fenómeno entre las frutas; el cangrejo es un fenómeno entre los animales acuáticos; el vino es un fenómeno entre nuestras comidas y bebidas; la luna es un fenómeno en el firmamento; el Lago Occidental es un fenómeno entre colinas y aguas, y los versos Sung (ts'e) y los poemas dramáticos Yüan (ch'ü) ton fenómenos en la literatura.

A fin de ver colinas y ríos famosos, hay que tener suerte predestinada; a menos que haya llegado el momento fijado, no tiene uno tiempo para verlos aunque estén situados a una docena de millas.

Las imágenes en un espejo son retratos en colores, pero las imágenes (sombras) bajo la luz de la luna son esbozos a pluma. Las imágenes en un espejo son pinturas con sólidos contomos, pero las imágenes bajo la luz de la luna son "pinturas sin huesos". Las imágenes de las colinas y las aguas en la luna son geografía del cielo, y las imágenes de las estrellas y la luna en el agua son astronomía sobre la tierra.

Hugh Laurie, el dr house dijo (2da temporada)

  1.  (House se entera de que han asignado a otro doctor un caso que él quiere): “Bueno, no me gusta hablar mal de otros médicos, y menos de un borracho tan torpe.”
  2. (Al referirse a la relación entre Cuddy y House, Chase dice que son tan malos el uno con el otro que seguro que han hecho “cosas malas”): “Puedo ser malo con gente con quien no he follado, ya me conoces”.
  3. (House habla por teléfono con su madre y Cameron le pregunta quién era): Angelina Jolie. Yo la llamo mamá, la pone cachonda.
  4. (House, tras ver el expediente de un paciente que acaba de ingresar): ¿Usted es Taddy? Me encanta el nombre, si alguna vez tengo un perro…
  5. (House está en casa de Stacy ayudándole a fregar los platos cuando de repente entra el marido y pregunta qué está pasando): “¡No es lo que parece! Parece que estamos fregando los platos pero en realidad estamos follando”.
  6. (Foreman llama por teléfono a House y le pregunta dónde está): “En casa de tu novia. Ignora los jadeos y los gritos”.
  7. (House intenta abrir un bote de sus pastillas, cuyo cierre de seguridad se le resiste): “A prueba de niños ¿Cuántos niños le darán a la vicodina?”
  8. (Chase ha cometido un grave error y Stacy pregunta a House por qué no lo ha despedido): “Me gusta su pelito”.
  9. (House ha descubierto una infección en una paciente): “Me encanta el olor a pus por la mañana. ¡Huele a victoria!”
  10. (Wilson llama a Stacy para que le pase con House, y le recrimina que nunca recarga su móvil): “¿Se recargan? Y yo comprándolos nuevos”.

Sting, a day in the life

Charly Garcia

 


Estamos como èl
amor que se echa a perder
violando todo lo que amamos
para vivir,
para vivir
Charly Garcia


foto : Maximiliano Vernazza

Georges Bataille, la diosa de la fiesta ( fragmento)

Una mujer completamente desnuda excepto por los zapatos de charol, parada bajo las làmparas elèctricas, del cuerpo empolvado, la cara maquillada, la boca que huele a cansancio y agotamiento , las tetas pesadas, y de una impùdica claridad, el trasero puro, pàlido irreal, los ojos demasiado brillantes, y vulgares,negros como los cabellos cortos y bien peindados, tristes, y en el lìmite entre el color del barro y del carbon , llamativos como cancines obscenas
Ella se mantiene de pie con una sonrisa fija, con la insolencia convencional de un cuadro viviente, parada sobre una mesita de màrmol levanta una copa de cambpagne hacia el techo centellante de espejos y bombitas multicolores.
No es del todo una mujer, sino un cadàver que no tiene miedo de hacer escàndalo y que se yegue en el templo inundado de cegadora claridad del amor obsceno.....
 Georges Bataille.

Noctilucas




Las noctilucas son un tipo de algas
microscopicas ,que tienen la particularidad
de ser fosforecentes,viven en el mar  y se
acercan cuàndo coinciden ciertas condiciones climàticas.
(pueden verse tanto en la costa uruguaya,
como en la argentina)
Fuente: http://www.digireflex.net/paisajes-turismo-f10/noctilucas-en-el-mar-t712/

sábado, 23 de julio de 2011

Amy Winehouse ,

Amy Whinehouse, sabes que no soy buena

Te encontré en el bar del sótano y herido ...
te subiste las mangas de tu camiseta de la calavera,
... me dijiste, porqué lo hiciste hoy con él?
y me olfateas como si fuera tanqueray.

Porque tú eres mi hombre, mi tipo,
pásame tu cerveza y volemos,
en el momento después que estábamos puertas afuera,
tumbas hombres como Roger Moore

me engañé a mí misma,
como sabía, lo haría
te lo dije, soy un problema,
tú sabes que no soy buena.

Estaba en el piso de arriba con mi ex novio,
él hacía todo lo que podía, pero a mí no me excitaba,
porque estaba pensando en tí en el momento culminante,
y ahí es cuando comienza a sonar mi zumbador.

Salgo corriendo para verte, entre tu disgusto y tus insultos,
tú dices... cuándo nos casaremos, porque no eres rencoroso
No sabrás más nada de él nunca más...
y me pongo a llorar por tí en el suelo de la cocina.

Me engañé a mí misma,
como yo sabía, lo haría
te lo dije, soy un problema,
tú sabes que no soy buena.

Un reencuentro ameno entre Jamaica y España,
estamos como antes, nuevamente,
estoy en la tina y tú en la silla,
lamo tus labios mientras remojo mis pies.

Entones notas un chupón
mi estómago se da vuelta y mis tripas se revuelven,
tú encoges de hombros... y eso es lo peor...
...quién fue el primero en clavar el cuchillo?

me engañé a mí misma,
como yo sabía, lo haría
te lo dije, soy un problema,
tú sabes que no soy buena.

me engañé a mí misma,
como yo sabía, lo haría
te lo dije, soy un problema,
tú sabes que no soy buena.

Jorge Fandermole, solo







Solo como este mismo instante que se pierde
como el único que ha visto el rayo verde
cuando se cayó el último sol.

Josè Saramago, ensayo de caligrafìa y pintura (fragmento)



Mi trabajo va a ser otro ahora: descubrirlo todo en la vida de S y relatarlo todo por escrito, distinguir entre la verdad interior y la piel lustrosa, entre la esencia y la fosa, entre la uña cortada y el recorte caìdo de la misma uña , entre la pupila de un azul deslucido y la secreciòn seca que el espejo matinal denuncia en el canto del ojo. Separar , dividir, confrontar, comprender. Enternder. Exactamente lo que nunca he podido alcanzar mientras pintaba
Josè Saramago

jueves, 21 de julio de 2011

Bagdad Cafe, calling you

de la pelìcula Bagdad Cafe, estoy llamàndote

Un camino en el desierto
de las Vegas a ningún lado
es un lugar mejor
que otros donde has estado
Una máquina de café
que necesita alguna mezcla
Un pequeño café
al terminar la curva
Estoy llamándote
¿No me escuchas?
Estoy llamándote
Un viento seco y caliente
golpea duro y me atraviesa
El llanto del bebé
y no puedo dormir
Pero ambos sabemos
que un cambio está llegando
acercándose, dulce liberación...
Estoy llamándote
¿No me escuchas?
Estoy llamándote
Estoy llamándote
¿No me escuchas?
Estoy llamándote
Un camino en el desierto
de las Vegas a ningún lado
es un lugar mejor
que otros donde has estado
Una máquina de café
que necesita alguna mezcla
Un pequeño café
al terminar la curva
Un viento seco y caliente
golpea duro y me atraviesa
El llanto del bebé
y no puedo dormir
Pero ambas sabemos
que un cambio está llegando
acercándose, dulce liberación...
Estoy llamándote
¿No me escuchas?
Estoy llamándote

Jorge Curinao,




La verdadera fuga es hacia adentro.

 Jorge Curinao

www.jorgecurinao.blogspot.com/

miércoles, 20 de julio de 2011

Pink Floyd ), Solo un mundo que todos debemos compartir , no es suficiente solo quedarse a mirar

Pink Floyd,

En el rechazo
Del pálido y pisoteado
Y las palabras que dicen
Las cuales no entenderemos
No aceptamos lo que está pasando
Es solo un caso de otros sufriendo
O encontrarás que te estás uniendo a
El rechazo

Es un pecado que de alguna manera
La luz esté cambiando a las sombras
Y arrojando su manto
Sobre todo lo que hemos conocido
Ignorando como las categorías han aumentado
Empujados por un corazón de piedra
Podríamos encontrar que estamos solos
En el sueño del soberbio

En las alas de la noche
Mientras el día conmueve
Donde la falta de palabras se unen
En un acuerdo silencioso
Encontrarás que es raro usar palabras
Fascinados mientras encienden la llama
Siente el nuevo viento de cambio
En las alas de la noche

No más rechazo
De el débil y el cansado
No más rechazo
De la frialdad interior
Solo un mundo que todos debemos compartir
No es suficiente solo quedarse a mirar
¿Es solo un sueño que ya no habrá
Más rechazo?

Pablo Neruda

Yo que crecí dentro de un árbol
tendría mucho que decir,
pero aprendí tanto silencio
que tengo mucho que callar
y eso se conoce creciendo
sin otro goce que crecer,
sin más pasión que la substancia,
sin más acción que la inocencia,
y por dentro el tiempo dorado
hasta que la altura lo llama
para convertirlo en naranja.

Pablo Neruda, sin embargo me muevo

De cuando en cuando soy feliz!,
opiné delante de un sabio
que me examinó sin pasión
y me demostró mis errores.

Tal vez no había salvación
para mis dientes averiados,
uno por uno se extraviaron
los pelos de mi cabellera:
mejor era no discutir
sobre mi tráquea cavernosa:
en cuanto al cauce coronario
estaba lleno de advertencias
como el hígado tenebroso
que no me servia de escudo
o este riñón conspirativo.
Y con mi próstata melancólica
y los caprichos de mi uretra
me conducían sin apuro
a un analítico final.

Mirando frente a frente al sabio
sin decidirme a sucumbir
le mostré que podía ver,
palpar, oír y padecer
en otra ocasión favorable.
Y que me dejara el placer
de ser amado y de querer:
me buscaría algún amor
por un mes o por una semana
o por un penúltimo día.

El hombre sabio y desdeñoso
me miró con la indiferencia
de los camellos por la luna
y decidió orgullosamente
olvidarse de mi organismo.

Desde entonces no estoy seguro
de si yo debo obedecer
a su decreto de morirme
o si debo sentirme bien
como mi cuerpo me aconseja.

Y en esta duda yo no sé
si dedicarme a meditar
o alimentarme de claveles.
Pablo Neruda 

el viaje, diarios de motocicleta

martes, 19 de julio de 2011

Serù Giran, (yo nacì para mirar)

Serù Giran, cinema variete

Anteojos negros de carey
aurículares en la sien
no me escucha, no me ve
y yo puedo observar tranquilo
la playa como un ajedrez
el tipo del Mercedes Benz
que está tirado ahí nomás
tiene una sola cosa en mente
solo una chica tonta más bajo el sol
como una propaganda de bronceador.
El sabe como impresionar, caminando como Tarzán
el es Eva y ella Adán
y yo estoy en cualquier planeta,
presiento que algo va a pasar
las plumas del pavo real
oscurecen hasta el sol
y él se siente rey de la selva.
Ellos están con la máquina de mirar
justo en el paraíso para filmar.
Yo puedo compaginar
la inocencia con la piel
yo puedo compaginar
Yo nací para mirar
lo que pocos quieren ver
yo nací para mirar.
Ahora él le ofrece una manzana
ahora le insiste de probar
ahora estimula sus membranas por la hot line
en escenarios solitarios
la gente se habla un poco más
y hasta dos pobres millonarios se pueden encontrar.
Cayeron los auriculares
y los anteojos de carey
la luna baja los telones
es de noche otra vez.

Jorge Luis Borges, la lluvia

Bruscamente la tarde se ha aclarado
porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae y cayó. La lluvia es una cosa
que sin duda sucede en el pasado.

Quien la oye caer ha recobrado
el tiempo en que la suerte venturosa
le reveló una flor llamada rosa
y el curioso color del colorado.

Esta lluvia que ciega los cristales
alegrará en perdidos arrabales
las negras uvas de una parra en cierto

patio que ya no existe. La mojada
tarde me trae la voz, la voz deseada
de mi padre que vuelve y que no ha muerto.

lunes, 18 de julio de 2011

Joan M Serrat,(tanto doler se agrupa en mi costado...)



Hoy serìa el cumpleaños de mi padre,( muriò cuando yo tenìa quince años), aùn lo extraño, me gustarìa hablar con èl de tantas cosas.... .
Este poema lo leì al poco tiempo de su muerte Nadie pudo explicar el dolor de una muerte cercana  mejor que Miguel Hernandez , nadie pudo decir mejor que èl tanto sentimiento atestado en el pecho

Miguel Hernandez, Elegìa





(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas


daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero. 
Miguel Hernàndez 

domingo, 17 de julio de 2011

Facundo Cabral y Pipo Lernoud


Vos decís que sos anarquista, y te tirás contra los poderes terrestres y contra los dogmas, no te hacés el santito como te pinta la gente...


FC–La gente me ha ido poniendo en ese lugar. Y la gente fue eligiendo, de lo mío, lo religioso. Yo creía que lo más fuerte de mi trabajo era esa rebeldía de cagarme en las formas sociales y ser un francotirador. Pero la gente no escuchó la parte de odio que había en mi mensaje. Eligieron el diez por ciento de amor a Dios, lo que tiene que ver con la armonía. ¿Qué pasó? Yo no subí al escenario para hablar de Dios, subí para cagarme en todo. Siempre cuento que llegué a Jesús a través de una puta de mi pueblo, la Cardo Seco. Mi lenguaje sigue siendo rebelde y violento. Porque yo no le veo salida a este mundo. Veo al socialismo como castrando al individuo y al capitalismo convirtiendo a todos en ovejas consumidoras. Los ciudadanos sueñan con la jubilación y la televisión del fin de semana, están atrapados. Hemos perdido virilidad, hemos perdido la fuerza de hacer nuestra vida a nuestra manera. Los hombres hoy son timoratos y cobardes. Y no encuentran satisfacción, porque por más cosas que tengan, sus vidas son pobres. Y están dejando que los gordos destruyan el mundo. Yo quiero volver a la vida simple, a las verdades humanas básicas. El campesino de aquí, de Arrecifes, es el mismo campesino de Polonia. Es la gente que está cerca de la tierra, de la vida, de las cosas simples.

*este fragmento fue extraido del suplemento radar del dìario pàgina 12 del 17-7-2011
para leer el texto completo: /www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-7188-2011-07-17.html

tapa de Barcelona 15-7

Alice In Chains - Kashmir with Symphony

Albert Camus, la mision del escritor, (fragmento)

" Jamás he podido renunciar a la luz, a la felicidad de existir, a la vida libre en que he crecido. Pero aunque esta nostalgia explique muchos de mis errores y de mis faltas, me ha ayudado sin duda a comprender mejor mi oficio, me sigue ayudando a mantenerme, ciegamente, junto a todos estos hombres silenciosos que no soportan la vida que se les hace en el mundo más que por el recuerdo o el refugio en el remanso de breves y libres felicidades. "

Albert Camus 

sábado, 16 de julio de 2011

Beatles, Something

William Butler Yeats, oi decir a los muy viejos

    Oí decir a los muy, muy viejos: "Todo cambia Y uno a uno vamos cayendo". Tenían las manos como garras, Y las rodillas torcidas como espinos Junto a las aguas. Oí decir a los muy, muy viejos: "Todo lo bello se pierde al pasar , Como las aguas."  W B Yeats 

viernes, 15 de julio de 2011

buda







“Tu peor enemigo no te puede dañar tanto como tus propios pensamientos. Ni tu padre, ni tu madre, ni tu amigo más querido, te pueden ayudar tanto como tu propia mente disciplinada.” Dhammapada 3:10-11

Pink Floyd , money

Enrique Anderson Imbert, la foto

Jaime y Paula se casaron. Ya durante la luna de miel fue evidente que Paula se moría. Apenas unos pocos meses de vida le pronosticó el médico. Jaime, para conservar ese bello rostro, le pidió que se dejara fotografiar. Paula, que estaba plantando una semilla de girasol en una maceta, lo complació: sentada con la maceta en la falda sonreía y...
¡Clic!
Poco después, la muerte. Entonces Jaime hizo ampliar la foto -la cara de Paula era bella como una flor-, le puso vidrio, marco y la colocó en la mesita de noche.
Una mañana, al despertarse, vio que en la fotografía había aparecido una manchita. ¿Acaso de humedad? No prestó más atención. Tres días más tarde: ¿qué era eso? No una mancha que se superpusiese a la foto sino un brote que dentro de la foto surgía de la maceta. El sentimiento de rareza se convirtió en miedo cuando en los días siguientes comprobó que la fotografía vivía como si, en vez de reproducir a la naturaleza, se reprodujera en la naturaleza. Cada mañana, al despertarse, observaba un cambio. Era que la planta fotografiada crecía. Creció, creció hasta que al final un gran girasol cubrió la cara de Paula.
Enrique Anderson Imbert 

Oliverio Girondo, llorar a làgrima viva

Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuies y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!
Oliverio Girondo
foto.: Lily Phoenix

jueves, 14 de julio de 2011

Distracciòn, ( del libro del Tao )

Demasiado color ciega el ojo,
Demasiado ruido ensordece el oido,
Demasiado condimento embota el paladar,
Demasiado jugar dispersa la mente,
Demasiado deseo entristece el corazón.

El sabio provee para satisfacer las necesidades, no los sentidos;
Abandona la sensación y se concentra en la sustancia. 


 foto Rarindra Prakarsa

miércoles, 13 de julio de 2011

Felisberto Hernandez, Elsa


I
Yo no quiero decir cómo es ella. Si digo que es rubia se imaginarán una mujer rubia, pero no será ella. Ocurrirá como con el nombre: si digo que se llama Elsa se imaginarán cómo es el nombre Elsa; pero el nombre Elsa de ella es otro nombre Elsa. Ni siquiera podrían imaginarse cómo es una peinilla que ella se olvidó en mi casa; aunque yo dijera que tiene 26 dientes, el color, más aun, aunque hubieran visto otra igual, no podrían imaginarse cómo es precisamente, la peinilla que ella se olvidó en mi casa.
II

Yo quiero decir lo que me pasa a mí. ¿Y saben para qué?, pues, para ver si diciendo lo que me pasa, deja de pasarme. Pero entiéndase bien; me pasa una cosa mala, horrible: ya lo verán. Sé que por más bien que yo llegara a decirla, ocurrirá como con la peinilla y lo demás; no se imaginarán exactamente cómo es lo malo que me pasa; pero el interés que yo tengo es ver si deja de pasarme tanto lo malo que se imaginarán, lo malo que en realidad me pasa.


III

Elsa no es precisamente una de las tantas muchachas que no me aman: ella no me amará dentro de poco tiempo, porque ahora ella me ama. Nos hemos visto muy pocas veces; ella está muy lejos; nuestro amor se mantiene por correspondencia; pero yo tengo la convicción, yo afirmo categóricamente, yo creo absolutamente -ya explicaré ampliamente por qué tengo esta fiebre de afirmar- yo vuelvo a afirmar que dada la manera de ser de ella, dejará muy pronto de amarme, porque ella no podrá resistir el amor por correspondencia. Yo sí, pero ella no.


IV

De lo que ya no existe, se habla con indiferencia o con frialdad; pero yo hablo con dolor, porque hablo antes de que deje de existir y sabiendo que dejará de existir: recuérdese cómo lo afirmé.

Cuando espero algo, siento como si alguien -llámese Dios, destino o como quiera- tratara de demostrarme que la cosa que espero no llega o no ocurre como yo esperaba. Entonces, cuando yo tengo interés en que una cosa no ocurra, empiezo a pensar que ocurrirá, para burlarme de ese alguien si la cosa llega u ocurre, para hacerle ver que yo la preveía; y él por no dar su brazo a torcer no me da ese gusto y la cosa ocurre; pero he aquí que al final triunfo yo, porque precisamente lo que más deseaba era que no ocurriera. También debo decir que ese alguien suele sorprenderme dejándose burlar, y que yo triunfe aparentemente y quede derrotado íntimamente: pero esto ocurre las menos de las veces.

Para ser franco, diré que yo no creo en ese alguien, que a ese alguien lo creamos, y para crearlo lo suponemos al revés y al derecho. Pero cuando nos encontramos frente a un gran dolor, volvemos a pensar al revés y al derecho por si llega a ser cierto que existe. Ahora yo pienso que a lo mejor existe, y que a lo mejor no da su brazo a torcer, y por llevarme la contra hace que no ocurra lo de que ella deje de amarme, puesto que yo afirmo que ocurrirá. Así mismo tengo temor de que ese alguien se deje vencer y la cosa ocurra como en las menos veces: pero yo tengo más esperanza del otro modo: al revés que al derecho. Tendría esperanza aun cuando viera que estoy a punto de que ella no me ame; pues con más razón tengo esperanza ahora que ella me ama normalmente.

Bueno, en total quiero dejar constancia de que tengo la convicción, de que afirmo categóricamente, y que creo absolutamente, que Elsa se diferencia de las demás muchachas, en que ninguna de las otras me ama, y que ella dejará muy pronto de amarme.
 Felisberto Hernandez
fotografìa
Kleine Bilder-Geschichten

Vicentico, ( nuestra cancion dà pelea )

Vicentico, las manos

Todos con las manos en el cielo
Que hay que rezar
Todos con las manos en el cielo
Que hay que rezar.

Bajo tu mando voy
Mi bravo capitán
Un buen soldado soy
Para cuidar tu ley.

Desde este dulce hogar
Peleo sin temor
Por la felicidad
De sentirte mi rey.

La gente buena que se ponga a tu lado
La gente buena que se ponga a cantar

Nuestra canción da pelea
Cerremos los ojos que el monstruo se va.

Todos con las manos en el cielo
Que hay que rezar
Todos con las manos en el cielo
Que hay que rezar.

Capitán, voy a vencer
Soy su soldado no puedo perder
Capitán, voy a vencer
Soy tu soldado, no puedo no puedo perder
Esta noche hay que festejar
El que reinaba no está más.

Juan Carlos Onetti, las tres de la mañana

La última patada lo hizo chocar contra la pared gris de la celda. Golpeó con la cabeza y tal vez haya tenido tiempo, un segundo, para agradecer el desmayo, la inconsciencia, el olvido de los tormentos.
El milico cerró la puerta, colgó vertical la metralleta de la mano izquierda mientras con la otra rebuscaba en procura de un pañuelo para secarse la cara. Era joven y había mostrado, hasta que se lo prohibieron, un pequeño bigote que no quería crecer.
La celda sólo tenía un camastro con una tabla por colchón, un balde ya hediondo de viejos orines y excrementos y, muy alto, un cuadrilongo protegido por alambre.
Cuando creyó despertar, noche o mañana, frío y sudoroso, no supo quién era. Se fue acomodando a esta personalidad que los hacía feliz, que era feliz y estaba no sólo despegada de todo pasado sino también del tiempo.
Era el otro, con pasado y destino indiferentes, con lacra, con dolor, recuerdos y esperas. Él estaba libre de la vida, libre de tantos miles de hombres mierdas empeñados en que el vivir fuera inmundicia y espinas. Él estaba libre y lúcido, despojado de todo, como recién nacido. Eran las tres de la mañana, aunque él nada sabía de horarios. Las tres de la mañana, hora en que traen a Comandancia el camión negro abrumado de prostitutas, de llantos, risas y palabras sucias que tropiezan con el bajo techo y caen sin sentido o destino, sin lastimar, sin rozar siquiera a nadie. Palabras muertas de tan viejas, de vuelo lento y corto. Ya nada más que palabras, la nada. Eran las tres de la mañana y era posible sentir y crear la invisible presencia del otro a su lado; inmóvil y tal vez con su recuerdo de ahogos en una tina donde flotaba la mierda; de inefables corrientes eléctricas del pene a la nariz o al revés, alternas o permanentes. Sin recuerdo de las trompadas del primer mierda, caricias olvidadas.
Comprendía sin interés que en la Casa Grande había un exceso de bestezuelas con figura humana. Pero él quería retener, con las uñas que le quedaban, la felicidad titilante y la nada que nunca tuvo principio no fin. Simplemente estaba. No tenía importancia que el otro, por causa de la tristeza a su lado, su perdida mitad, construyera el poema inmortal erróneamente atribuido a Pavese, tan lejano de su estilo y preocupación.

Roberto Juarroz , me visitò una nube

Me visitó una nube.
y me dejó al marcharse
su contorno de viento.
Me visitó una sombra.
Y me dejó al marcharse
el peso de otro cuerpo.
Me visitó una ráfaga de imágenes.
Y me dejó al marcharse
la irreligión del sueño.
Me visitó una ausencia.
Y me dejó al marcharse
mi imagen en el tiempo.
Yo visito la vida.
Le dejaré al marcharme
la gracia de estos restos.
Roberto Juarroz

martes, 12 de julio de 2011

Pedro Aznar (cuando me crecieron alas, volè)

Hugh Laurie, dr House dijo :



  1. Dr. House: “El 30% de los padres no saben que están criando al hijo del otro”.
    Dr. Foreman: “He leído que la paternidad falsa no pasaba del 10%”
    Dr. House: “Eso es la cifra de las madres”.
  2. Dr. House: “El 30% de los padres no saben que están criando al hijo del otro”.
    Dr. Foreman: “He leído que la paternidad falsa no pasaba del 10%”
    Dr. House: “Eso es la cifra de las madres”.Doctora Cuddy: “¿Has vuelto para ver a una paciente?”
    D. House: “No, a una puta, me da mucho más morbo aquí que en casa”. Al día siguiente:
    Directora Cuddy: “¿Qué tal ayer con tu puta?”
    Doctor House: “Me alegra que me preguntes. Dijo que hace años había pensado en ser directora de hospital y…”
  3. (a Lisa Cuddy) “Una vez me dijiste que siempre creo que llevo razón y he comprendido que llevas razón. Creo que la llevas. No sé…, no estoy seguro”.
  4. (A una paciente  embarazada cuando le da la noticia de su  embarazado, que ella al principio confundía con un engorde raro)
    Dr. House: “Tiene usted un parásito”.
    La embarazada: “¡¡¡¿¿¿Tengo la solitaria???!!!”
    Dr. House: “No, tiene uno de esos parásitos que salen a los nueve meses. Normalmente las mujeres se encariñan con ellos, les compran ropitas, les llevan de paseo y les limpian el culo”.
  5. (Dr. House a la directora del hospital): ” ¡Buenos días, doctora Cuddy! Bonito traje. Dice: “soy profesional sin dejar de ser mujer”. Lo segundo lo dice a gritos”.
  6. (Dr. House a un médico del hospital): “Resulta que tus opiniones no dan buenos resultados. Te aconsejo que uses las mías”.
  7. (El doctor Foreman acusa a House de pincharle cada día más): “Pues eso descarta el racismo, ayer eras igual de negro”.
  8. (El Dr. House a su equipo de médicos): “Hay precedentes del mal del sueño contagiado por el sexo, lo leí en una revista médica portuguesa. ¿O era un anuncio de gafas de sol?”
  9. (House al hijo de una anciana ingresada en el hospital): “Su madre ha sufrido un cambio de personalidad, hay que reconocerla. Mandaré a una  enfermera, yo soy demasiado guapo”.
Son tantas buenas frases que no me podría dar el lujo de no mencionarlas, aquí van las extras o de pilón xD:
  1. (House animando a un paciente paralítico): “La vida es un asco y la suya es peor que otras. Aunque las hay peores, lo cual también es deprimente”.
  2. (A un senador negro que teme no llegar a presidente si se rumorea que tiene sida): “Si le da igual, no llegará a ser presidente. No la llaman la Casa Blanca por el color de la pintura”.
  3. (Discutiendo con Cameron sobre un paciente): “Ponle inmunoglobina ya. Si mejora gano yo; si muere, tú”.
  4. (Un anciano llega a la consulta y le pregunta si es el doctor House): “Me parece que me voy a arrepentir, pero sí”.
  5. (Los médicos dicen a House que puede que le amputen una pierna y él se niega en redondo): “Me gusta mi pierna, está conmigo desde que era un niño”.
Frases sacadas de Blog de aloxi.

domingo, 10 de julio de 2011

Ray Charles, hit the road jack

Raùl Vera Ocampo, suite lìrica

Comienzas
un fraseo que conduce
a estancias
íntimas
del recogimiento cerebral,
allí urdes
la privaticidad del sentir
y merodeas
con cierto drama
sin llegar a la pasión,
al hecho corriente
que nos aniquila a diario,
vulgar, esperado.

Intensamente
entonces sucede
ese hilo que surge
e inclina todo
hacia la angustia exacta
que modula el clima
de intersticio, del pliegue
que irriga
los temperamentos.
Y culmina
en ese vibrato sostenido,
interminable,
como el chillido de la vida
Raùl Vera Ocampo

David Lynch, ( fragmento de en busca del pez dorado)

                                                La verdad conserva

la fragante tierra
y moja el agua de vida
La verdad hace arder el fuego
y moverse el aire;
hace brillar el sol y crecer la vida Destràs  de todo se esconde
una verdad oculta encuèntrala y venceràs David Lynch                       fotografìa Rarindra Prakarsa

R Wakeman, Nobody home (pink floyd) (mortal )

Theodore Roethke, dolor

He conocido la inexorable tristeza de los lápices,
ordenados en sus cajas, el dolor de los blocks y los pisapapeles,
toda la miseria de las carpetas y las gomas de pegar,
la desolación en los inmaculados lugares públicos,
la solitaria sala de recepción, el baño, la caja de interruptores eléctricos,
el inalterable pathos de la palangana y la jarra,
el rito de la multicopiadora, el sujetapapeles y la coma,
una eterna duplicación de vidas y objetos.
Y he visto el polvo de las paredes de las instituciones
filtrarse, casi invisible, a través de las interminables tardes de tedio,
infinitamente más fino que la haria, vivo, más peligroso que el sílice
dejando caer una delgada capa sobre las uñas y las delicadas pestañas
barnizando el cabello claro, y los rostros duplicados, convencionales y grises.
Theodore Roethke
foto : Cluckva

Richard Gwyn , el sendero no elegido

Había una bifurcación en el camino. Escogí uno de los dos, suponiendo que el otro era el sendero no elegido. Al cabo de unos minutos volví a la bifurcación, elegí el otro. Se parecía mucho al primero, aunque supe que al tomarlo me estaba metiendo con el destino. En el lapso de casi una hora, el sendero originariamente elegido se había convertido en el sendero no elegido, y tuve que inventar algún tipo de destino alternativo para él. Decidí que todas las consecuencias son, en buena medida, el resultado de la voluntad. Fue entonces cuando me di cuenta de que había perdido mi sombra.
Richard Gwyn