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miércoles, 13 de febrero de 2013

Hugo Vera Miranda

En el turbio laberinto del vecindario
La agonía me está ganando
Mientras miles de monjas caen en picada
Hay un tripal de bellas adolescentes
Que juran con sangre
No despertar a la víbora insatisfecha
El poder del sexo en su cuarto menguante
Y una flor mordida con desprecio
Va en búsqueda del último agasajo
La Cruz del Sur extravía a los poetas
Un perro norteamericano con lente y sombrero
Cruza veloz el boulevard en un descapotable
Mientras su amo folla a una blonda
Que ha ganado el último concurso literario
El sinsentido de esperar un tiempo inevitable
Un viejo póker de cartas marcadas
Consume el tiempo en un enjambre
De retorcidas medusas asesinas
No hay un puto lugar para estar
Ni una mínima contemplación
Para el héroe cobarde que arrastra la ola
Estoy aquí prisionero de un designio adverso
Mientras los gorriones cantan sobre
El árbol de manzanas de la huerta
En donde ni siquiera serviré
Como abono para las plantas
Deambulo alucinado por un cuarto que fue mi cuarto
Y ahora es testigo presencial de una debacle
Que ya se la quisiera el ejército japonés
Quisiera que todo fuese rápido y sencillo
Como una brisa en un periodo estival
Como el cuento del padre al dormir su niño
Como un cometa que pronto emprende el vuelo

Hugo Vera Miranda 

lunes, 4 de febrero de 2013

Hugo Vera Miranda, (soy poeta sicario y artista porno)

Me podría definir como poeta, sicario y artista porno. No en ese orden. En mis ratos libres leo a Joyce. Suelo escuchar a Haydn. Cada cierto tiempo escribo un poema. Hay días que mato por encargo. Hay días en que monto a una yegua. No podría decir que soy el chico de tu sueños. Nadie definitivamente lo es. Pero bueno… soy lo que soy. Una mezcla de un poco de algo con un poco de nada. Como casi todos. Adoré a muchos dioses. De este mundo y del otro. Luego los dioses se difuminaron. Se diluyeron y se fueron de farra por ahí. Me encontré solo. Sin nadie a quien seguir. Sin nadie en quién creer. Y yo solamente era un poeta, un sicario y un artista porno. Posiblemente el único. Aquello no lo puedo asegurar. Debí viajar a la deriva. Eludiendo mandobles de alto vuelo. Más solo que la soledad. Debí pelear con mi sombra y ser derrotado. Y ahora estoy aquí. Al final del túnel. En donde los dados no juegan a mi favor. No soy nada más que un montón de nada. Y eso es todo.
Hugo Vera Miranda

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Hugo Vera Miranda, Era màs alta que Gabriela Mistral

Con tacos altos era más alta que Gabriela Mistral. Tenía los ojos más azules que la divina. Se decía llamar Jennifer Brown. Su verdadero nombre era tan grotesco que merecía el olvido. La conoció en La Bohemia. Un lupanar de poca monta de un pueblo olvidado del sur. Había llegado de no sé dónde. De un lugar más cálido que el nuestro. Habían tomado tanto que al llegar a su habitación, lo único que recordaba, es que se había sacado su peluca rubia, sus ojos azules quedaron en un vasito en la mesita de noche y se había sacado los tacos. Había quedado normal como todas las mujeres después del intento. Al despertar le preguntó por un tajo que le atravesaba parte de su anatomía. Ella le contestó: cabrón, toda la noche me hablaste de mi tajo o es que ya no te recuerdas. Era bien poco lo que recordaba. Casi nada. Solo que era alta. Que tenía los ojos azules, que era rubia y que habían tomado toda la noche. Le dieron cinco años por matar a Belarmino Custodio Sánchez Aguinaga. Al salir de la cárcel se hizo llamar Katiuska.
Hugo Vera Miranda inmaculadadecepcion.blogspot.com.ar

miércoles, 17 de octubre de 2012

Hugo Vera, poema simple de amor

Quisiera ser un poeta.
No el mejor.
O quizás sí.
El mejor.
Y escribirte un poema de amor.
Un poema de amor para ti.
El mejor poema de amor.
El mejor poema de amor para ti.
Y que ese poema de amor sea viento y te salve.
Que te proteja.
Que te vuelva caramelo.
Que ese poema te sirva como el aire.
Como el aire que respiras.
Que mientras pasas por las calles,
la gente circule en cámara lenta
y voltee la mirada.
Que todo se suspenda.
Eso quisiera.
El mejor poema para ti.
El mejor poema de amor para ti.
Te juro que un día lo escribiré.
Te lo juro.
Y ese poema te protegerá.
Será viento y te salvará.
Te volverá caramelo.
Hugo Vera

http://inmaculadadecepcion.blogspot.com.ar

foto: juan yañez http://eloscuroborde.wordpress.com/

jueves, 23 de agosto de 2012

Hugo Vera Miranda, adònde ir

adónde ir cuando todos vienen en sentido contrario
cuando el horóscopo indica que no debes viajar
cuando el otoño golpea sus ramas sobre tu corazón
cuando el tedio se instala a vivir contigo y sólo
pides un poco de clemencia al viento de la desidia
cuando el gigante olvido te aprisiona las sienes.

a quién acudir en caso de emergencia sin llamar al 911
cuando tu barca se hunde y tú con ella a la deriva
a qué aferrarse cuando todos los violines callaron
y solo se escucha la llegada de un nuevo huracán
que te arrancará de cuajo tu último sueño.
seguramente entonces debiéramos ser como el
intrépido torero cuyo valor lo otorga el miedo
y arremeteremos contra los arreboles del crepúsculo
inmolándonos con la coraza armada del poema.
Hugo Vera Miranda