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domingo, 2 de octubre de 2011

Radiohead, (en el siglo de neon)

Radiohead (airbag )


 En la pròxima guerra mundial
en una destruccion desgarradora
he nacido de nuevo

en el siglo de neòn
enrollado de arriba a  abajo
un airbag salvo mi vida

En una explosiòn interestelar
he vuelto a salvar el universo


En el profundo, profundo sueño
del inocente (completamente aterrorizado
he nacido de nuevo)

En un ràpido coche aleman
me sorprende haber sobrevivido,
un airbag salvò mi vida

En una explosiòn interestelar
he vuelto a salvar el universo
Radiohead

Charly





....Hace cuatro años que estoy aquí
y no quiero salir.
Ya no paso frío y soy feliz
mi cuarto da al jardín.
Y aunque a veces me acuerdo de ella
dibujé su cara en la pared
solamente muero los domingos
y los lunes ya me siento bien...
Charly 

Pearl Jam, (tiene mucho màs sentido)

Alberto Muñoz, los dias perdidos

Al mirar una locomotora vemos una 
máquina Singer
al mirar una Singer vemos la rueda de hierro la rueca
al burro girando alrededor del molino levantando agua.
al ver el agua vemos el aljibe con su roldana giratoria
al ver el giro de la roldana escuchamos el canto del óxido
al escuchar cantar tocamos el hombro de la amada
tocamos la curva del pez tocamos la seda.

Al tocar el hombro vemos el hilo de las despedidas
al escuchar el adiós oímos el golpe del viento en las velas
al ver la nave escuchamos la tierra girar en su canto de óxido.
Al oír el giro de la tierra movemos un asno alrededor del molino
al mirar el aspa levantamos el agua y oímos las velas
al oír la nave tocamos el hombro de los peces
tocamos la curva del tren tocamos la seda.
Alberto Muñoz
fotografìa :JMargazki

Haruki Murakami, Kafka en la orilla (fragmento)








“Soy libre”, me digo. Cierro los ojos y, durante unos
instantes, pienso que soy libre . Pero no acabo de
entender qué significa. En estos momentos, lo único
que tengo claro es que estoy solo. Solo en una tierra
desconocida. Como un explorador solitario
que hubiese perdido la brújula y el mapa..
¿Consistirá en esto la libertad? Ni siquiera lo sé."
Haruki Murakami

viernes, 30 de septiembre de 2011

Jorge Teillier, sin señales de vida

Para qué dar señales de vida?
Apenas podría enviarte con el mozo
un mensaje en una servilleta.

Aunque no estés aquí.
Aunque estés a años sombra de distancia
te amo de repente
a las tres de la tarde,
la hora en que los locos
sueñan con ser espantapájaros vestidos de marineros
espantando nubes en los trigales.

No sé si recordarte
es un acto de desesperación o elegancia
en un mundo donde al fin
el único sacramento ha llegado a ser el suicidio.

Tal vez habría que cambiar la palanca del cruce
para que se descarrilen los trenes.
Hacer el amor
en el único Hotel del pueblo
para oír rechinar los molinos de agua
e interrumpir la siesta del teniente de carabineros
y del oficial del Registro Civil.

Si caigo preso por ebriedad o toque de queda
hazme señas de sol con tu espejo de mano
frente al cual te empolvas
como mis compañeras de tiempo de Liceo.

Y no te entretengas
en enseñarle palabras feas a los choroyes.
Enséñales sólo a decir Papá o Centro de Madres.
Acuérdate que estamos en un tiempo donde se habla en voz baja,
y sorber la sopa un día de Banquete de Gala
significa soñar en voz alta.

Qué hermoso es el tiempo de la austeridad.
Las esposas cantan felices
mientras zurcen el terno
único del marido cesante.

Ya nunca más correrá sangre por las calles.
Los roedores están comiendo nuestro queso
en nombre de un futuro
donde todas las cacerolas
estarán rebosantes de sopa,
y los camiones vacilarán bajo el peso del alba.

Aprende a portarte bien
en un país donde la delación será una virtud.
Aprende a viajar en globo
y lanza por la borda todo tu lastre:
Los discos de Joan Baez, Bob Dylan, los Quilapayún,
aprende de memoria los Quincheros y el 7º de Línea.
Olvida las enseñanzas del Nido de Chocolate, Garfield o el Grupo Arica,
quema la autobiografía de Trotsky o la de Freud
o los 20 Poemas de Amor en edición firmada y numerada por el autor.

Acuérdate que no me gustan las artesanías
ni dormir en una carpa en la playa.
Y nunca te hubiese querido más
que a los suplementos deportivos de los lunes.

Y no sigas pensando en los atardeceres en los bosques.
En mi provincia prohibieron hasta el paso de los gitanos.

Y ahora
voy a pedir otro jarrito de chicha con naranja
y tú
mejor enciérrate en un convento.

Estoy leyendo El Grito de Guerra del Ejército de Salvación. 
Dicen que la sífilis de nuevo será incurable
y que nuestros hijos pueden soñar en ser economistas o dictadores.