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sábado, 8 de febrero de 2014

Jorge Boccanera, siempre estoy comenzando este poema

Siempre estoy comenzando este poema
pero claro
llaman a las puertas las voces cotidianas
o se cae a pedazos el día diecinueve
o se me sube rosi a las rodillas
o caigo en la guitarra buscando no sé qué
siempre estoy comenzando este poema
pero llegan recuerdos de ternura de un dìa
o me sirven café
o voy a ver al boby que está ladrando mucho
siempre estoy comenzando este poema
y escribo una palabra y ya viene la tarde con su naufragio entonces
ponla la ternura en una botella
para que alguien recoja pedazos de mis ojos
siempre estoy comenzando este poema
pero llega la noche
quiero decir tu pelo mojado
quiero decir que crezco
y que salgo a caminar tu nombre

 Jorge Boccanera

martes, 31 de diciembre de 2013

Jorge Boccanera, ilusiòn

Está dormida, sueña, sus párpados esconden un

            aplauso cerrado, un puñal de hojalata, un
            castillo de mimbre.
Seguro que en su sueño alguien está soplando un
            almohadón de plumas y ella viaja y visita.
Los 33 Billares o El Blanquita
(Hoy: Los Imperio, Ana Libia, Los Tres Ases,
Paco Miller y su muñeco don Roque),
y trae una botella en cada mano.

-Ahora está soñando. ¿Con quién sueña? ¿Lo
            sabes?
-Nadie lo sabe.
-Sueña contigo. Y si dejara de soñar, ¿qué sería
            de tí?
-No lo sé.
-Desaparecerías. Eres una figura de su sueño. Si
            se despertara ese Rey te apagarías como
            una vela.


Pero ella está borracha y lo que sueña es tan
            vertiginoso que no puedo seguirla.
Habrá que adivinar, mis ojos fijos en su cuerpo
            que se estremece,
                          se sacude,
que respinga,
                          que tiembla,
como una telaraña en la cuna vacía.


 Jorge Boccanera

lunes, 16 de diciembre de 2013

Jorge Boccanera, Olas

Tu corazón es una taza diminuta,

y es la única taza que precisa dos bocas,
y es la única boca que no se vuelca nunca.
             Enormes olas,
locomotoras de agua se desploman cerca de tus
             labios de Grecia.
Pero esto es Isla Negra y enfundada que vas en
             un abrigo hecho para otro cuerpo,
             hecho para otro clima.
Pero siempre en tus ojos brillando una tacita.
Entonces,
hay un hombre encerrado en los papeles de la
             noche.
Sus vagabundos quieren levantar esa taza,
             como los deportistas a sus copas doradas.


Jorge Boccanera  

lunes, 18 de noviembre de 2013

Jorge Boccanera,XIV

 ¿Qué haré con este corazón?
¿Derribarlo a mentiras?

 ¿Ahogarlo con palabras?
¿Tirárselo a los perros?
¿Serrucharle un peldaño?
¿Olvidarlo en un taxi?
¿Reducirlo a ceniza?
¿Arrojarle las piedras más negras de la noche?

¿Qué haré con este corazón desordenado y triste,
que no responde a nada ni recuerda su nombre
desde aquella emboscada entre tus pechos?


Jorge Boccanera 

domingo, 7 de agosto de 2011

Jorge Boccanera, envios


Todo lo que se da llega a destiempo.
No existe otra manera.
Entre el ojo y la mano hay un abismo.
Entre el quiero y el puedo hay un ahogado.
Un país que asoma su cabeza deforme en una
carta,
y va a darse a destiempo, nada es lo que
esperabas.
Y lo que llega envuelto en papel de regalo se irá
sucio de odio.
Bailamos entre los escombros de una cita.
Dibujamos una taza de café en el desierto.
Vivimos de sumar y de restar:
lo que te da el amor, lo que te quita el miedo.
Al final nos entregan los huesos de un perfume.
Aún así persistimos.
En alguna montaña vive un pez resbaloso.
Entre números rotos se desliza una estrella.