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viernes, 3 de agosto de 2012

Joaquin Sabina, ( en Comala comprendì)



Se peinaba a lo garçon
la viajera que quiso enseñarme a besar
en la gare d’Austerlitz.
Primavera de un amor
amarillo y frugal como el sol
del veranillo de san Martín.
Hay quien dice que fui yo
el primero en olvidar
cuando en un si bemol de Jacques Brel
conocí a mademoiselle Amsterdam.
En la fatua Nueva York
da más sombra que los limoneros
la estatua de la libertad,
pero en desolation row
las sirenas de los petroleros
no dejan reír ni volar
y, en el coro de Babel,
desafina un español.
No hay más ley que la ley del tesoro
en las minas del rey Salomón.
Y desafiando el oleaje
sin timón ni timonel,
por mis sueños va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,
mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un no te quiero querer.
Y cómo huir
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar
labios que sacan de quicio,
mentiras que ganan juicios
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad
que mordieron el anzuelo,
que bucean a ras del suelo,
que no merecen nadar.
El Dorado era un champú,
la virtud unos brazos en cruz,
el pecado una página web.
En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.
Cuando en vuelo regular
pisé el cielo de Madrid
me esperaba una recién casada
que no se acordaba de mí.
Y desafiando el oleaje
sin timón ni timonel,
por mis venas va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,
mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un liguero de mujer.
Y cómo huir
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar
labios que sacan de quicio,
mentiras que ganan juicios
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad
que perdieron las agallas
en un banco de morralla,
en una playa sin mar

Jorge Curinao , balada del buey solo

 
 
 
 
 
 
 
 
Me recuerdo saliendo por los desiertos
y encontrando rostros que no eran míos
rostros que no fui
¿cómo no pude acostumbrarme a los rostros?
¿cómo no pude acostumbrarme al paisaje?
debí ser fuerte como un sueño de metal
para que no se duerma la espera
para decir una frase verdadera
para decirme un canto como un animal
quiero decir:
la casa ya no es grande
los niños no están
necesariamente no están en este instante
es más terrible la belleza del mundo así
sin fantasmas que alimentar
sin sueños cayendo en el desierto
sin ventanas
rostros de mí.

Tom Lupo, motivos para leer



este video fue tomado de :http://esquinababel.blogspot.com.ar

Pere Quant , vacaciones pagas

He decidido marcharme para siempre.
Amén.

Volveré mañana
porque soy viejo
y tengo los pies muy resentidos
e hinchados por la gota.

Pero volveré a marcharme pasado mañana,
rejuvenecido por el asco.
Para siempre jamás. Amén.

Pasado mañana no, el otro, volveré,
paloma de raza mensajera,
como ella estúpido,
aunque no tan recto,
ni blanco tampoco.

Emponzoñado de mitos,
con las alforjas colmadas de blasfemias,
huesudo y chupado y legañoso,
príncipe desposeído hasta de sus sueños,
Job de pocilga;
con la lengua cortada, castrado,
pasto de la piojería.

Tomaré el tren de vacaciones pagadas.
Agarrado al tope.
La tierra que fue nuestra herencia,
huye de mí.
Es un chorro entre las piernas
que me rechaza.
Herbaza, pedregal:
signos de amor disueltos en vergüenza.
¡Oh, tierra sin ciclo!

Pero miradme:
otra vez he vuelto.
Solo, casi ciego de tanta lepra.
Mañana me voy
-no os engaño esta vez.

Sí, sí: me voy a gatas
como el tatarabuelo,
por el atajo de los contrabandistas
hasta la línea negra de la muerte.

Salto entonces en las tinieblas ardientes,
donde todo es extranjero.
Donde vive desterrado
el Dios antiguo de los padres.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Leopoldo Marechal, el Adan Buenos Aires, (fragmento)

A tu regreso habías realizado aquella nueva confrontación en dos mundos. Volvías a tu patria con una exaltación dolorosa que se manifestaba en urgencias de acción y de pasión, y un deseo de hacer vibrar las cuerdas libres de tu mundo según el ambicioso estilo que te habían enseñado las cosas de allende. Pero tu mundo escuchaba en frío aquel mensaje de grandeza; y en su frialdad no leías, ciertamente, una falta de vocación por lo grande, sino el indicio de que todavía no era llegada la hora. Después había caído sobre ti la noche verdadera.
Adán Buenosayres vuelve a cargar su pipa: llueve otra vez con fuerza detrás de su ventana. Quiere aferrarse aún a las imágenes que ha revivido y calentado en su memoria; pero las imágenes huyen, se pierden en la lejanía, regresan a sus horrorosos cementerios. Lo pasado es ya una rama seca, nada le anuncia lo presente, y lo porvenir no tiene color delante de sus ojos. Queda un Adán vacío frente a una ventana desierta. “Qué tan doloroso extremo lo conducía...”

Leopoldo Marechal
cuadro: Salvador Dalì 

Torcuato Neto, cogito

Yo soy como soy
pronombre
personal, intransferible
el hombre que inició
la medida de lo posible

Yo soy como soy
ahora
no hay grandes secretos antes de
sin dientes nuevos secretos
esta vez

Yo soy como soy
presentar
indecente desferrolhado
como un pedazo de mí

Yo soy como soy
vidente
y vivir en paz
todas las horas del fin.

Torcuato Neto, cògito 
pintura  Gustavo Boggia

U2. ,(quiero bailar, bailar en la sucia lluvia )